Vivir en el Caribe implica disfrutar del sol todo el año, pero también pensar en espacios frescos y confortables dentro del hogar. Con buenas decisiones de diseño, tu casa puede convertirse en un refugio ideal contra el calor sin perder estilo ni personalidad.
Saca partido a la posición de tu vivienda según la luz y los vientos. La ventilación cruzada —a través de puertas, ventanas y aberturas bien ubicadas— permite refrescar los espacios de forma natural. Apóyate en plantas, texturas, color y elementos de agua para crear una atmósfera tipo villa caribeña en casa.

Las lámparas LED son ideales por su bajo consumo. Utiliza luz fría en áreas de trabajo y luz cálida en espacios familiares. Aprovecha la luz natural del Caribe con tragaluces, cristales y espejos, y juega con luces y sombras para dar movimiento a los ambientes.

El blanco aporta frescura y amplitud. Los colores cálidos como amarillos y naranjas reflejan la energía del Caribe, mientras que los azules y verdes evocan el mar y la naturaleza. Si prefieres algo más suave, los tonos pastel combinados con blanco funcionan perfectamente.

Elige muebles según el uso real de cada espacio. En terrazas y áreas sociales, mesas tipo picnic, mecedoras, puff y cojines invitan a relajarse y compartir. Integra interior y exterior como un solo recorrido, ideal para la vida caribeña.

Aprovecha paredes y techos con repisas y colgadores. Decora con arte, paisajes y frases inspiradas en el Caribe. Un mini bar, velas al atardecer y flores frescas aportan calidez y personalidad.
Toma nota
Diseñar para el clima del Caribe es diseñar para disfrutar más tu hogar.
Con cariño,
Carolina