Durante la temporada de calor, las terrazas, balcones y áreas exteriores se convierten en protagonistas del hogar. Son espacios para compartir, descansar y disfrutar del clima, por lo que el diseño debe responder tanto a la estética como a la resistencia. En este contexto, las telas impermeables se convierten en grandes aliadas del mobiliario exterior, gracias a su durabilidad, versatilidad y amplia gama de colores y texturas.
Antes de elegirlas, es fundamental organizar los espacios exteriores por áreas. Aprovechar el sol y el entorno permite crear distintos ambientes, como un comedor al aire libre, una zona de descanso o un espacio junto a la piscina, logrando diferentes sensaciones dentro de un mismo lugar.
¿Dónde utilizar telas impermeables?
Las telas impermeables pueden incorporarse en múltiples elementos del exterior:
Sillas, sofás, sillones y taburetes
Cojines, puffs y columpios
Cortinas, alfombras y sombrillas
Muebles de piscina y mobiliario para mascotas
Su uso garantiza funcionalidad sin renunciar al diseño.
Tipos de telas impermeables
Nailon (tela de paracaídas) Resistente al desgarre, al viento y al agua. Se utiliza comúnmente en sombrillas y artículos de exterior por su ligereza y durabilidad.
Plástico o vinilo Totalmente impermeable. Sus costuras selladas lo hacen ideal para sillas y sofás de exterior.
Algodón recubierto con PVC Combina una textura agradable con resistencia al agua. Es frecuente en mantas de picnic, alfombras y mobiliario infantil.
Lona Tejido grueso y resistente, disponible en versiones ignífugas, impermeables y de impresión. Se utiliza en muebles, cortinas, cubiertas de terrazas, pérgolas, toldos, hamacas, carpas, velas de barco, cubre piscinas y cobertores.
Espacios con personalidad gracias a las telas impermeables
Utiliza cojines en colores brillantes para aportar energía al espacio.
Las telas con textura tipo jeans, resistentes al agua, rejuvenecen el ambiente.
Los muebles en blanco o beige amplían visualmente el área y transmiten una sensación de spa y relajación.
Para un bar al aire libre, opta por bancos forrados en telas impermeables claras y añade acentos en azul, verde, naranja, amarillo o fucsia.
Las telas en tonos azules funcionan especialmente bien en áreas cercanas a la piscina.
Los muebles exteriores pueden integrarse en espacios interiores para aportar frescura y luminosidad.
Antes de lavar cualquier tela impermeable, revisa siempre sus etiquetas.
Los forros reversibles de dos colores permiten cambiar el ambiente con facilidad.
Diseños de rayas, lunares, flores, cuadros y estampados aportan carácter y dinamismo.
Para combinaciones elegantes, apuesta por negro, blanco, crema, gris y marrón.
El animal print puede utilizarse como elemento principal o como acento decorativo.
Los espacios juveniles se logran con bases neutras y detalles en colores vivos como rosa, amarillo, verde o azul eléctrico.
Para un ambiente romántico, los cojines en tonos rojos y vino son una excelente elección.
Las telas impermeables ofrecen la ventaja de resistir la exposición constante al sol, la humedad y las condiciones climáticas, permitiendo disfrutar de espacios exteriores funcionales, duraderos y con estilo durante todo el año.