Crear una oficina agradable y funcional influye directamente en la productividad, la concentración y el bienestar diario. Un buen diseño combina organización, iluminación adecuada y detalles que hagan del espacio un lugar cómodo y motivador.






1. Organización ante todo
Mantener cada cosa en su lugar es la base de un espacio de trabajo eficiente. Utiliza gavetas, archivos y gabinetes para guardar documentos y artículos personales, evitando la saturación visual.
2. El color sí importa
Elige los colores según el tipo de ambiente que deseas crear:
3. Iluminación adecuada
La luz debe ser funcional y bien distribuida. Coloca luminarias sobre los escritorios evitando sombras y reflejos. La luz blanca, preferiblemente LED, ayuda a mantener la concentración y una correcta percepción del color.
4. Mobiliario funcional y cómodo
5. Complementos que suman
6. Aprovecha el espacio vertical
Los gabinetes aéreos y paneles ayudan a ahorrar espacio, organizar documentos y colocar notas o elementos decorativos sin recargar el área.
7. Detalles que mejoran el ambiente
Una oficina bien diseñada debe ser limpia, ordenada y coherente en su estilo. Cuando cada elemento cumple una función y existe un criterio claro de diseño, el espacio se convierte en un aliado del trabajo diario.






Con cariño,
Carolina