El verano invita a llenar los espacios de frescura, y los temas marinos son una opción encantadora para decorar la habitación del bebé. Inspirados en el océano, estos ambientes transmiten calma, movimiento y un aire lúdico que acompaña perfectamente los primeros años.
A continuación, te comparto algunas ideas para integrar este estilo de forma armoniosa y atemporal.
1. Rayas que amplían el espacio
Las rayas en tonos blanco y azul funcionan muy bien en paredes, aportando frescura y un estilo clásico. Si optas por rayas horizontales, lograrás una mayor sensación de amplitud visual, ideal para habitaciones pequeñas.
Puedes complementar este esquema con cortinas y alfombras en tonos más oscuros para dar equilibrio al conjunto.

2. Detalles del mundo marino en las paredes
Las paredes son el lugar perfecto para incorporar ilustraciones o vinilos con motivos como:
También puedes incluir animales marinos como peces, ballenas, delfines, caballitos de mar, cangrejos, pulpos y estrellas, creando un ambiente divertido y educativo.

3. Opciones suaves para habitaciones femeninas
En el cuarto de la bebé, los tonos rosados pueden combinarse con elementos inspirados en leyendas marinas, logrando un espacio delicado y lleno de fantasía.
Otra excelente alternativa es usar el turquesa como color protagónico, acompañado de detalles del océano como caracoles y conchas.

4. Colores que suman sin recargar
Si la habitación no es muy grande, apuesta por colores pasteles como base y añade un tono más llamativo solo para destacar una pieza especial, ya sea un mural, un mueble o un accesorio decorativo.

5. Paletas neutras y versátiles
El color ya no tiene que ser una preocupación. Los tonos grises, verdes, violetas, turquesas y amarillos funcionan perfectamente para crear espacios neutros, modernos y fáciles de adaptar con el tiempo.

Los temas marinos permiten crear habitaciones frescas, tranquilas y llenas de imaginación, ideales para acompañar los sueños y el crecimiento del bebé.
Con cariño,
Carolina