Los colores tienen el poder de transformar los espacios y transmitir emociones. Atrévete a sacar tu carta cromática y a darles a las distintas áreas de tu hogar un toque de alegría, frescura y personalidad a través de tonalidades que se adaptan a cualquier época del año.
Un color romántico y femenino que aporta dulzura y delicadeza. Puedes usarlo en distintos espacios del hogar a través de texturas suaves, flores, ilustraciones o pequeños cuadros decorativos.



Ideal para transmitir optimismo y energía positiva. Funciona muy bien en muebles, paredes y cortinas. Los estampados con motivos frutales o formas suaves aportan un toque fresco y acogedor.



Este tono transmite calma y armonía. Combínalo con blanco o rosa pálido para crear espacios serenos, especialmente en áreas comunes o habitaciones infantiles. Las cortinas en azul claro aportan ligereza y frescura visual.



Elegante y atemporal, combina perfectamente con texturas de rayas, lunares o motivos náuticos. Para un contraste más llamativo, añade detalles en rojo o dorado y logra una atmósfera sofisticada.



Un color lleno de personalidad que irradia alegría. Úsalo en paredes de impacto, sillones o cojines coloridos. Es una tonalidad vibrante que anima cualquier espacio donde se coloque.



Un color fresco y versátil, a medio camino entre el azul y el verde. Combínalo con blanco o tonos claros para un efecto relajado, o atrévete a mezclarlo con amarillo para romper esquemas. Ideal para papeles decorativos, cojines o cerámicas.



Una tonalidad elegante que funciona como base en la decoración. Combínala con negro, gris o blanco para lograr espacios sofisticados y equilibrados.



Perfecto para personas alegres y extrovertidas. Puedes incorporarlo en pequeños detalles o atreverte a crear un espacio protagónico lleno de carácter y energía.



Cálido y acogedor, es ideal para cocinas, comedores y salas. Úsalo en textiles y accesorios para crear una sensación confortable y envolvente.



Un color que conecta con la naturaleza y transmite bienestar, relajación y felicidad. Incorpóralo en paredes, cuadros o detalles decorativos para llenar tu hogar de frescura y vitalidad.



Con cariño,
Carolina