Con la llegada del calor, el patio y la terraza se convierten en los espacios ideales para disfrutar al aire libre. Diseñar un jardín compartido implica pensar en todos los que lo usan y crear un ambiente funcional, bonito y lleno de vida.
Tips para crear jardines compartidos:
Define el tipo de jardín que deseas y el tiempo que podrás dedicar a su mantenimiento antes de elegir plantas y mobiliario.
Piensa en las actividades que se realizarán en el espacio: comer, leer, jugar, descansar, cocinar o celebrar reuniones.
Aprovecha los árboles y plantas existentes como puntos focales para dar estructura y movimiento al jardín.
Crea caminos orgánicos con piedra, gravilla, lajas o madera envejecida para conectar los distintos rincones de forma natural.
Si hay niños o mascotas, evita plantas con espinas o tóxicas y elige especies resistentes y seguras.
Destina un área especial para los niños, amplia, cómoda y con buena visibilidad desde varios puntos del jardín.
Diseña un espacio exclusivo para las mascotas, donde puedan jugar y disfrutar del sol sin alterar el orden general.
Incorpora una zona para cocinar con BBQ, horno de pizza o bar integrado, unificando materiales como piedra, ladrillo, cemento o cerámica.
Juega con los colores y texturas inspirándote en la naturaleza: flores, hojas, agua y luz solar.
Aplica la regla de las 3R (reducir, reciclar y reutilizar) para dar nueva vida a muebles y objetos con color, cojines y velas.
Si te gusta el estilo vintage, apuesta por tonos suaves y estampados florales, cuadros o líneas para un ambiente acogedor.
Atrévete a crear un jardín temático según tus gustos, la ocasión o la edad de quienes lo disfrutan.
Elige mobiliario funcional como mesas, bancos o mesas tipo picnic, adaptados al recorrido del jardín.
Cuida los detalles: iluminación, plantas, cojines impermeables y accesorios bien seleccionados marcarán la diferencia.
Un jardín compartido bien pensado se convierte en un espacio de encuentro, descanso y celebración, donde cada detalle suma a la armonía del hogar.