El clóset es mucho más que un espacio para guardar ropa: es el lugar donde atesoramos nuestro pequeño mundo. Ropa, zapatos, carteras, joyas y accesorios necesitan un sistema que funcione para nosotros y para nuestro día a día.
El verdadero secreto está en el orden consciente. Con creatividad y buenas decisiones, es posible lograr un armario funcional y mantenerlo así por mucho tiempo. Antes de organizar, es importante considerar cuántas personas lo usarán, las medidas reales del espacio y el estilo de vida de sus usuarios. No es lo mismo un clóset para trabajo formal que uno pensado para playa, deporte o estudio.
La clave está en zonificar: separar la ropa por uso y frecuencia. Aquello que utilizas a diario debe estar siempre a mano, bien clasificado y visible. Esto no solo ahorra espacio, sino también tiempo y energía cada mañana.
Y un paso esencial: soltar. Regalar lo que no usas y está en buen estado libera espacio, renueva el armario y genera un impacto positivo en otros. Todos ganan.





Tips para un clóset funcional
Tipos y soluciones de armarios
Un clóset vertical estándar suele tener unos 0.80 m de profundidad. Aunque puede parecer limitado, con percheros, cajones y organizadores adecuados se logran resultados muy eficientes y estéticos.
Los armarios pueden incluir tubos metálicos, perchas resistentes, zapateras, cajas decorativas, divisiones por zonas y espejos de cuerpo entero. Para espacios sin clóset incorporado, existen armarios modulares de distintas alturas, texturas y configuraciones que se adaptan a cualquier ambiente.
El clóset de ropa blanca es una solución práctica y multifuncional: además de guardar toallas y ropa de cama, puede incorporar repisas para artículos de baño o incluso albergar el calentador.
Los accesorios —zapatos, joyas, lentes— pueden organizarse de forma funcional y también divertida, convirtiéndose en parte del diseño.
Entre los estilos destaca el clóset tipo tienda, abierto y zonificado, ideal para quienes disfrutan ver y acceder a todo con facilidad. Para quienes prefieren un acabado más integrado, una división en sheetrock logra que el armario se perciba como parte original del espacio.






Con un poco de planificación y creatividad, es posible crear un clóset ordenado, práctico y duradero, que acompañe tu rutina diaria y haga tu vida más sencilla.
Con cariño,
Carolina