Si eres amante del reciclaje y del DIY (hazlo tú mismo), reutilizar botellas de vidrio puede convertirse en una forma sencilla y hermosa de decorar tu casa. Con un poco de creatividad y materiales que ya tienes a mano, puedes darles una segunda vida y sumar personalidad a tus espacios.
1. Botellas llenas de color
Pinta las botellas con tus tonalidades favoritas, ya sea por dentro o por fuera. Utiliza pintura especial para vidrio a base de resina y asegúrate de que estén bien limpias; el alcohol es ideal para prepararlas antes de pintar.

2. Úsalas como contenedores decorativos
Las botellas de vidrio funcionan muy bien como portalápices, organizadores de colores, brochas de maquillaje o pintalabios. Personalízalas con cuentas, perlas, lazos o cintas para darles un toque único.

3. Floreros en segundos
Coloca un poco de agua y algunas flores naturales para crear un florero sencillo y elegante. Si prefieres algo más creativo, puedes hacer flores de papel o servilletas y lograr una decoración con aire artesanal y delicado.

4. Envuélvelas con hilo o lana
Vestir las botellas con hilo de tejer es una forma divertida de aportar textura. Combina colores y grosores para crear diseños originales que se adapten al estilo de tu espacio.

5. Calcomanías y stickers
Decora tus botellas con calcomanías o stickers personalizados. Puedes imprimir tus propios diseños desde casa y adaptarlos a la temática que prefieras.

6. Soga para un estilo rústico
Si te gusta lo natural, añade soga alrededor del cuello o el cuerpo de la botella. Las botellas verdes o marrones aportan dramatismo y, combinadas con velas, crean una atmósfera cálida y romántica.

7. Texturas dentro de las botellas
Rellena botellas transparentes con botones, semillas, flores secas, especias, arena, piedras o figuras pequeñas. Juega con texturas y colores para crear ambientaciones con inspiración playera, campestre o primaveral.

Reciclar botellas no solo es una forma de cuidar el planeta, sino también una oportunidad para decorar tu hogar con piezas llenas de creatividad y encanto.
Con cariño,
Carolina